Ríete, incluso cuando te sientas demasiado enfermo, agotado o cansado.
Sonríe, cuando intentes no llorar o cuando las lágrimas te
nublen la vista.
Canta, incluso cuando la gente te mire fijamente y te diga
que tu voz es fea.
Confía, incluso cuando tu corazón te ruege que no lo hagas.
Gira, cuando lo que veas no tenga ningún sentido.
Besa, incluso cuando otros estén mirando.
Duerme, incluso cuando tengas miedo de lo que puedan traer
los sueños.
Corre, incluso cuando sientas que ya no puedes más.
Y siempre recuerda, incluso cuando los recuerdos te
pinchen el corazón, el dolor de toda tu experiencia es lo que te convierte
en la persona que eres ahora y sin tu experiencia eres una página vacía, un
cuaderno en blanco, una letra faltante, recuerda que lo que te hace valiente es la voluntad de vivir tu terrible vida y mantener la cabeza en alto al día
siguiente. Así, que no vivas la vida con miedo, porque eres más fuerte ahora,
apesar de que has vivido toda una mierda.